Santo Domingo. El 14 de febrero se ha convertido en una de las fechas más celebradas del calendario internacional, dedicada a las relaciones afectivas y al intercambio de detalles románticos. Aunque hoy está estrechamente asociada al consumo y al marketing, sus raíces se remontan a tradiciones antiguas que combinan creencias paganas, historia cristiana y prácticas sociales que evolucionaron a lo largo de los siglos.
En el siglo XIX la conmemoración tomó un giro decisivo cuando Esther A. Howland popularizó la producción masiva de tarjetas románticas ilustradas con corazones y figuras de Cupido. Estas tarjetas ayudaron a convertir la celebración en una costumbre moderna ampliamente difundida en Europa y América, marcando el inicio de su dimensión comercial contemporánea.
Sin embargo, diversos historiadores sitúan su origen mucho antes, en la antigua Roma. Algunos lo vinculan con ritos dedicados al dios del amor Eros, adaptados posteriormente por la tradición cristiana. Otra versión se centra en el siglo III, durante el reinado del emperador Claudio II, quien prohibió el matrimonio entre jóvenes soldados al considerar que los hombres solteros rendían mejor en combate.
Según la tradición, el sacerdote San Valentín de Roma desafió esa orden y celebró bodas en secreto. Fue arrestado y ejecutado el 14 de febrero del año 270, fecha que terminaría asociándose al amor y la unión de parejas. Sus restos se conservan en la ciudad italiana de Terni, donde cada año numerosas parejas acuden a comprometerse, perpetuando una historia que pasó de martirio religioso a tradición universal.
*Fuente Historia Dominicana en Gráficas
